“Es difícil competir con personas que disfrutan de lo que hacen, pero es imposible competir con personas que tienen un propósito”

Yvon Chouinard, Fundador y Presidente de Patagonia, pateó el tablero diciendo que la tierra es nuestra única accionista. Tomo la decisión de transferir el 100% de las acciones sin opción a voto de Patagonia a Holdfast Collective, una ONG dedicada a luchar contra la crisis ambiental y defender la naturaleza. Para muchos Yvon es un ilustre desconocido. Para otros, y aunque no estén tan seguros de tomar la misma decisión, Yvon es el ídolo número uno indiscutible.

¿Qué está pasando? El mundo que conocemos no existe más, y lideres y empresas se están cuestionando su rol en la sociedad. ¿Para qué estamos en este nuevo mundo? ¿Cuál es nuestro rol? ¿Qué se espera de nosotros?

Solo el 7% de los directores ejecutivos de Fortune 500 creen que sus empresas deberían “centrarse principalmente en obtener ganancias y no distraerse con objetivos sociales”

Marcos Galperin, Fundador de Mercado Libre, planteó en una conferencia que “hoy las empresas se gestionan más por su propósito que por sus resultados financieros” 

El mundo entro en un “Tipping Point” único. Hay fuerzas de cambio profundas que están empujando el mundo hacia nuevos escenarios nunca antes visto. La crisis climática es una de ellas, con el “no retorno” que a este paso se producirá en 2030 o antes, cambiando radicalmente la geografía y vida de muchas ciudades en el mundo. O la crisis energética y alimentaria, producida por una estúpida invasión, que escalará y se profundizará en 2023. El avance tecnológico, que ha traído muchos beneficios, pero también adicciones y manipulación de comportamientos a través de los algoritmos maliciosos. La edición genética, que nos hará super poderosos y quién sabe que más. Las nuevas generaciones que, en buena hora, vinieron a cuestionarlo todo. Una nueva globalización donde todo tiene que ver con todo y con reacciones inmediatas en cualquier parte. Por último, y para colmo, un liderazgo mundial ausente e incapaz de cumplir su rol. 

Las olas serán cada vez más grandes y los desafíos totalmente nuevos. Habrá más riesgos, pero también nuevas oportunidades, aparecerán más espacios o huecos para hacer cosas diferentes. Tenemos que estar preparados para poder mirar, imaginar y hacer de una forma radicalmente nueva.

Los países se desarrollan cuando las empresas privadas les va bien, crecen y generan empleo. El crecimiento de un país se da por el crecimiento del sector privado. Y el modelo es sostenible cuando el país además cuenta con instituciones creíbles y de calidad. 

El capitalismo es la mejor opción que tenemos, pero hay que mejorarlo. Necesitamos de un capitalismo más consciente, más comprometido con la naturaleza, con el desarrollo social, más comprometido con políticas públicas, más responsable con lo que está afuera de su ámbito, de su empresa. 

Por eso muchas personas y empresas están redefiniendo su rol, su razón de ser, su propósito. Se están cuestionando para que están realmente, y cual es la mejor forma de ser y hacer en este nuevo contexto.

El propósito es el porqué de nuestra existencia. Es lo que da sentido a lo que hacemos. Es la brújula moral y motivacional de nuestras acciones, decisiones, esfuerzos y sacrificios. El propósito es esa fuerza interior que te hace levantar cada día con la energía y motivación para lograr un mundo mejor. Es mucho más que la razón de ser, es el por qué hacemos lo que hacemos y por qué eso es importante para cada persona y empresa en la sociedad donde vive.

Casi todas las personas adultas o empresas saben qué hacen, muchas saben cómo hacen lo que hacen, pero muy pocas saben por qué hacen lo que hacen y por qué eso es importante para la sociedad.

Es difícil competir con personas que disfrutan de lo que hacen, pero es imposible competir con personas que tienen un propósito. Un propósito tan real y genuino que transforma todo lo que toca. El propósito es mucho más que tener una pasión, es la fuerza interior que te guía y le da sentido a las cosas cuando las papas queman.

Pero pocas personas y empresas tienen un propósito. No saben para que están, y menos aún, por qué eso es de alguna manera importante.

Este nuevo mundo no es para tibios. Lo que viene nos interpela de una manera brutal. El futuro nos pide que dejemos de ser espectadores y pasemos a ser protagonistas. Tomar posición con responsabilidad y con criterio requiere de mucha templanza, pero por sobre todo, el de tener un claro propósito transformador.

Es muy importante que cada persona y las organizaciones se planteen un propósito. Porque el propósito es un faro ante las crisis actuales pero también es una guía ante tantas oportunidades de hacer cosas nuevas. Sin ese faro cualquier viento viene bien.

Pero tenemos que tener cuidado de no caer en la tentación de definir un propósito que no sea real, que no sea genuino y que en el fondo sea lo que se llama #purposewashing 

Frases como vamos a “hacer feliz al mundo” vendiendo agua con azúcar, o “promover una agricultura sustentable” vendiendo agroquímicos, o “liderar la transición energética” extrayendo gas cada vez más, o “queremos entretener al mundo” y que no duermas!, no se las cree nadie. 

El médico visionario Halbert Dunn, publicó en 1958 que en salud, el foco debería estar menos en curar las enfermedades y más en encontrar las causas de la salud. Este quizás fue  el primer manifiesto de bienestar que se haya escrito. Lo interesante de Dunn es que planteaba que en el bienestar de una persona influyen varios factores: su bienestar físico, mental, espiritual y social. Y que al momento de tratar de mejorar el bienestar no podemos atacar los factores por separado. También planteo que había algo que integraba y que daba sentido a todo: El tener un propósito en la vida. 

El propósito de una empresa es el propósito colectivo de las personas que trabajan en esa empresa. Por eso si una empresa quiere embarcarse en el camino de reflexionar y definir su propósito, primero debe ayudar a que cada persona que haga su propio camino y defina su por qué.

Este nuevo mundo nos pide poner energía en lo improbable, en lo que no existe todavía. Necesitamos poner energía vital, limpia y abierta a lo desconocido. El propósito nos da esa fuerza, esa energía que nos permita crecer en libertad y resolver problemas complejos. 

Prepararnos para la serendipia que hay detrás de lo desconocido requiere de personas conscientes, presentes, en plenitud y conectadas con la naturaleza que los rodea. Es un despertar desde adentro hacia afuera. Donde el ingrediente principal es la libertad, esa liberación de tener un propósito en la vida.

Patricio Guitart – Founder of @NewGenVentures

Compratí esta publicación en

Facebook
Twitter
LinkedIn

Leave a Reply

HACEMOS ORGANIZACIONES DIFERENTES, INNOVADORAS Y CREADORAS DE NUEVOS MERCADOS

Más de 20 años de experiencia, solidez y compromiso nos llevó a crear Guitart&Partners.
Hemos trabajado con 106 organizaciones en más de 150 proyectos implementados formando más de 1.000 Ejecutivos en la Región.

Publicaciones recientes

Síganos

Guitart Partners

Management Consulting & Company Builder

Somos una agencia de consultoría en estrategia e innovación. Trabajamos con organizaciones en Latinoamérica impulsado la innovación en el modelo de negocio como fuente de crecimiento sostenible.

Todos los derechos reservados 2018 Copyright © Guitart & Partners

Desarrollado por DestinoCreativo.com